Opinión

¿De qué hablamos cuando decimos “Teletrabajo”?

¿De qué hablamos cuando decimos "teletrabajo"?
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Escrito por Sandra López Lauro

Mucho se dice en nombre del “Teletrabajo”. Sin embargo en numerosas ocasiones intervine en conversaciones para preguntarle a las personas: “¿De qué estamos hablando cuando decimos Teletrabajo?“. Y te aseguro que las respuestas que recibí fueron tan disímiles como disparatadas.

Es por eso que hoy me gustaría aportar mis reflexiones para echar luz sobre este tema, y que al menos vos y yo -querido lector- le demos al término “teletrabajo” un significado semejante, con un alcance definido y acordemos algunas conclusiones. ¿Vamos?

Empecemos por lo primero.

 

Está clarísimo (me arriesgo a asegurar que tanto vos como yo lo sabemos muy bien), que la parte “tele” de “teletrabajo” viene de “telecomunicaciones”; es por eso que cuando alguien dice la palabra “teletrabajador” todos nos imaginamos al trabajador con una computadora en el living de su casa… ¿vamos bien?

Sigamos.

 

Podemos hacernos unas cuantas preguntas respecto de este trabajador que está con una computadora en el living de su casa. Por ejemplo:

  • ¿trabaja por su cuenta o es empleado de una empresa?
  • ¿factura o recibe un sueldo mensual?
  • ¿sus archivos de trabajo están en su computadora personal o accede a una red corporativa?
  • si se le rompe su computadora, ¿tiene un “Help Desk” o tiene que arreglárselas como pueda?
  • cuando termine de hacer el trabajo que está haciendo, ¿vendrá su jefe a darle un nuevo trabajo o tendrá que salir él a conseguir nuevos clientes?

La lista podría continuar. Pero en este punto lo que quiero destacar es que las respuestas a estas preguntas son las que van a definir qué clase de trabajador es el que estamos viendo.

Veamos juntos las respuestas posibles:

 

¿Trabaja por su cuenta o es empleado de una empresa?

¿Factura o recibe un sueldo?

Estas dos preguntas están muy relacionadas entre sí, y cualquiera de las dos podría marcar la primera gran diferenciación.

Cualquier persona que trabaja por su cuenta y factura por los servicios que brinda, es un auto-empleado o un emprendedor, o un autónomo o un profesional independiente (hay muchas formas de nombrarlos).

Este trabajador generalmente tiene su espacio de trabajo en casa para evitar los costos fijos de mantener una oficina. Pero también solemos encontrar casos en los que tienen su propia oficina, generalmente porque necesitan recibir clientes y les resulta más cómodo.

No olvidemos que también hay trabajadores que elijen la alternativa de los espacios de coworking, cafeterías o bares, valiéndose de los dispositivos móviles disponibles actualmente.

A este trabajador muchas veces se lo llama “teletrabajador”.

 

Por otra parte, si este trabajador es empleado de una empresa y recibe un sueldo todos los meses y además trabaja de manera remota, es un “teletrabajador”.

Que trabaje de manera remota no quiere decir que trabaja en su casa; simplemente trabaja en un lugar que no es una oficina de su empresa.

 

Primera conclusión…

Dejemos de imaginar al trabajador con una computadora en el living de su casa… Como verás, estimado lector, nuestro trabajador podría estar con su computadora en cualquier lugar.

¿En cualquier lugar?

Buena pregunta… en cualquier lugar con acceso a Internet.

 

Vamos con la respuesta a las siguientes preguntas:

 

¿Sus archivos de trabajo están en su computadora personal o accede a una red corporativa?

Si se le rompe su computadora, ¿tiene un “Help Desk” o tiene que arreglárselas como pueda?

Estas dos preguntas también están relacionadas entre sí y están vinculadas con la dinámica de trabajo que asimismo nos ayuda a definir a nuestro trabajador.

Las grandes empresas, como también algunas pymes, están reconociendo las ventajas que ofrece el teletrabajo y, desde hace algunos años, van avanzando en el proceso de convertir algunos puestos en teletrabajables.

Esto significa que cada vez más, hay personas que mantienen sus puestos de trabajo con todos los recursos y beneficios que les otorga la empresa que los contrata, pero no realizan sus tareas en un escritorio dentro de la organización, sino que lo hacen desde otro lugar. Eso sí, utilizando conexiones seguras para acceder a los discos y a la información compartida con el resto de los compañeros de trabajo.

Más aún, todo el soporte técnico que necesitan está a cargo del área de sistemas del empleador.

 

En el caso de nuestro trabajador independiente, claramente, no tiene las cosas tan fáciles. Por el contrario, tendrá que ser él mismo quien se ocupe de conseguir su propia computadora y tener un buen servicio técnico para llamar cuando lo necesite.

Aprovecho este punto para re-validar con vos (que quizás seas uno de estos emprendedores aguerridos) lo importante que es provisionar todos los meses un dinerillo para hacer frente a los imprevistos técnicos que suelen suceder, o incluso para darte un día el gusto de comprarte una computadora más nueva o esa impresora que tanto te gusta, y que no deja de ser tu herramienta de trabajo.

 

Segunda conclusión…

Independientemente de la modalidad de contratación, siempre imaginamos a nuestro trabajador con una computadora. Esta es la parte esencial del trabajo remoto, y la tecnología está evolucionando día a día direccionada en este sentido: cada vez más tenemos dispositivos móviles y recursos online para desplegar todo nuestro potencial, donde sea que estemos.

 

Vamos con la respuesta a la última pregunta:

 

Cuando termine de hacer el trabajo que está haciendo, ¿vendrá su jefe a darle un nuevo trabajo o tendrá que salir él a conseguir nuevos clientes?

Aquí -creo- que hay que hacer una distinción bien difícil.

Muchas veces escuché a emprendedores independientes preguntar dónde pueden conseguir teletrabajo… ¡una verdadera paradoja! Creo que una de las claves es que te preguntes: ¿yo tengo un jefe o tengo un cliente? La respuesta a esta pregunta definitivamente te ayudará a clarificar las mejores prácticas frente a la persona que te contrata o supervisa, y en vistas a tu propia carrera.

 

En el caso de nuestro trabajador independiente tendrá que desarrollar permanentemente estrategias y acciones para generar nuevos clientes y nuevos proyectos, para mantenerse en actividad y sostener su economía. Incluso podrá diseñar diferentes modelos de contratación: por única vez o por abono recurrente, promociones de bajo precio o servicios Premium, etc. De esta manera sus ingresos pueden crecer y crecer, infinitamente.

Por otro lado, es muy común que los empleados de una empresa tengan que “conectarse” en un horario determinado como si llegaran a la oficina, como una forma de cumplir horario; mientras que los trabajadores independientes pueden hacer su trabajo en el horario que prefieran.

 

Estos ejemplos ilustran las situaciones cotidianas en las que no es lo mismo tener un cliente que tener un jefe.

 

Tercera conclusión…

Cuando imaginemos a nuestro trabajador con una computadora en el lugar que sea, pensemos que puede estar haciendo simplemente su trabajo o, tal vez, esté diseñando el mapa de sus conquistas, planeando cómo aumentar sus ventas y cómo generar nuevos clientes.

 

Conclusión general…

Al cabo de todo lo expuesto, podríamos concluir que cuando hablamos de teletrabajo estamos enmarcando el trabajo a distancia o remoto, que se realiza mediante el uso de una computadora (o algún otro dispositivo adecuado) con conexión a Internet.

 

En líneas generales vamos a encontrar ámbitos que al mencionar a los teletrabajadores incluyen tanto a quienes tienen una relación de dependencia (empleados que trabajan a distancia), como así también a los trabajadores independientes que lo hacen por cuenta propia (auto-empleado o un emprendedor, o un autónomo o un profesional independiente).

Podemos concluir que no es necesario hacer una distinción al respecto, ya que lo relevante en un teletrabajador, más allá del modo de contratación establecido, serán sus habilidades para comunicarse adecuadamente, mantenerse motivado y bien organizado, gestionar tareas con efectividad y cumplir con sus compromisos en tiempo y forma.

 

Por último me gustaría preguntarte, ¿Cuál será tu próximo paso? ¿Saldrás a buscar un trabajo en relación de dependencia que puedas realizar a distancia… o desarrollarás tu propio proyecto independiente para ofrecer tus servicios a distancia?

 

Sobre el autor

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Sandra López Lauro

Sandra López Lauro es experta en gestión de proyectos relacionados con la tecnología informática y brinda servicios de consultoría, desarrollo y capacitación a grandes empresas. En 2009 fundó Teletrabajador.Net, una red social para teletrabajadores y tele-emprendedores hispanos, que se convirtió en un espacio de intercambio enriquecedor para todos aquellos que desarrollan su actividad profesional de manera remota o a distancia, utilizando las TICs

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